Escultura

Presbiterio
Con planta adaptada al remate de la cabecera, se encuentra el retablo mayor de la iglesia. Es fabrica de madera dorada que consta de un banco bajo decorado con espejos y cartelas, y dos pisos de tres calles, mas desarrollado el cuerpo bajo, con guardapolvos. Columnas de capitel corintio y fuste entorchado marcan la diferencia de calles de esta pieza que remata sus calles laterales en arco de medio punto y frontón semicircular con relieve de Padre Eterno la central.
La calle central del cuerpo bajo se abre en una hornacina de gran luz que acoge un edículo de madera dorada muy desarrollado con columnas salomónicas.
Sobre el un cuerpo con columnas entorchadas tiene la hornacina central que acoge al santo titular, San Juan Bautista. Es una talla barroca policromada y estofada con repinte en las carnaciones, lleva bastón y un libro con cordero sobre el.
La hornacinas laterales veneradas de este cuerpo, están ocupadas por las tallas barrocas policromadas y estofadas de San José con el Niño mutilado, que no le corresponde, y Santa Teresa de Jesús con pluma y libro a izquierda y derechas respectivamente y sobre peanas voladas.
En el cuerpo alto, la hornacina central es rectangular con cortinajes y fondo de pintura de Jerusalén. Acoge la talla policromada de Cristo crucificado, muerto, de tres clavos y rostro inclinado sobre el hombro derecho. Las laterales se decoran con tallas policromadas barrocas de santos con hábito.
A plomo sobre las columnas de los extremos se sitúan dos tallas policromadas de profetas y figuras humanas recostadas flanquean la calle central del cuerpo alto.
Ocupa también este espacio una pila de agua de piedra formada por pie columnado sobre pedestal y copa con gallones de bulto.
En el lienzo norte de la cabecera se orada un pequeño espacio enrejado entre pilastras jónicas con plinto y remate con bolas. Se atesora aquí la talla policromada de una Virgen con Niño, venerada como la Virgen de la Antigua, patrona del pueblo. Es del tipo de Virgen sedente, con túnica roja y manto azul con cenefa dorada y con fruta o bola en la diestra. Sienta sobre su rodilla izquierda al Niño, que viste de castaño y porta un libro en la siniestra, faltándole la mano derecha. Responde a la topología de Virgen románica del siglo XII. Se guarda vestida y con corona de plata.

Nave epístola
La escultura de bulto que decora esta nave es:
Una talla policromada repintada de Virgen del Rosario con Niño, es de túnica verde y manto azul estrellado con el Niño sentado sobre su brazo izquierdo en actitud bendicente y portando bola. Descansa esta pieza barroca sobre una peana de madera dorada que no le corresponde, esta situada en el frontispicio de la nave.
De gran valor y marcado patetismo es la talla renacentista policromada de Cristo crucificado. Es de tres clavos, anatomía enjuta con rostro desencajado por el dolor, corona de espinas tallada y perizoma corto, pegado y con nudo muy desarrollado.
También en esta nave se encuentra una pila de agua bendita en piedra. Esta formada por un pediculo columnado, al que se ha añadido una copa octogonal proveniente de otra pieza y restos de un Crucificado en piedra de un crucero.

NAVE EVANGELIO.
Tres tallas policromadas barrocas decoran esta nave septentrional. El frontispicio luce la imagen de un San Juan Bautista, con paño corto anudado a la cintura, al que le faltarían sus atributos icnográficos. Gran belleza y gracilidad de movimiento presenta la imagen de San Sebastián martirizado, es una pieza de factura muy buena y repintada. Y por ultimo la figura de Santa Ana, de gran volumétrica, libro cerrado en la mano izquierda y túnica estofada con repinte.

Capilla Baptisterio
Se encuentra aquí la pila bautismal en piedra de copa semiesférica lisa, pie y base con motivos triangulares.

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